Walking de Ryan Larkin

En este corto de animación clásica (sin 3D ni virguerías por ordenador) Ryan Larkin presenta exactamente lo que dice el título, ni más ni menos que gente caminando. Gente de todos los estilos, hombres, mujeres y niños, cada uno caminando a su modo, resultando todos ellos naturales, a pesar de no ser más que dibujos en un papel. El estilo de dibujo es realmente artístico, deliciosamente psicodélico.

Estuvo nominado a los Oscar de 1969, aunque finalmente no lo ganó, se lo llevó It’s Tough to Be a Bird, de Disney.

Ryan Larkin, fue un influyente animador canadiense, que destacó especialmente en la década de los 60 y los 70 con preciosas obras psicodélicas, consiguiendo estar nominado a los Oscar (con este corto precisamente). Descubrí la interesante obra de este artista gracias a un documental bastante curioso, sobre todo en la manera de representar el entorno de las entrevistas (si lo veis sabréis de que hablo) Ryan, ganador de un Oscar en la categoría de Mejor Película Animada. En el se presenta al autor, un poco de su obra, y explica las razones que le habían llevado a la situación que vivía antes del corto, en la cual el alcohol ha arruinado su creatividad, abusaba de las drogas y malvivía en la calle. Tras el corto, mundialmente aclamado, Ryan retomó algunos proyectos artísticos, de hecho ahora mismo está realizando una película animada llamada Spare Change (podría traducirse como Cambio suelto, que es lo que pide el vagabundo del final del documental).

La imagen del Placer que resiste un momento

El artista es un poema del ingenioso Oscar Wilde, y tiene la particularidad de estar escrito en prosa.

Wilde era un gran amante del arte, y lo llevaba hasta su conducta y vestimenta, creando un estilo llamado esteticismo (por el cual tuvo enfrentamientos con algunos compañeros que no le entendían). Recibió bastantes palos de la crítica por su postura, siendo caricaturizado en numerosas ocasiones por su defensa del estecicismo. A pesar de ello era reconocido con bastante éxito como gran conversador, muy ingenioso. Resultado de estas conversaciones son sus aforismos, bastante conocidos y de los cuales ya he puesto alguno y pondré más.

Una noche llegó a su alma el deseo de crear una imagen del Placer que resiste un momento. Y se adentró en el mundo en búsqueda del bronce. Porque sólo podía pensar en el bronce.

Pero todo el bronce del mundo había desaparecido, y en ninguna parte de todo el mundo había bronce que se pudiera encontrar, salvo el bronce de la imagen del Dolor que perdura por Siempre.

Ahora, esta imagen, que él mismo había hecho, y con sus propias manos, la había colocado en la tumba de lo único que había amado en toda su vida. En la tumba de lo muerto que más había amado había colocado esta imagen que había creado, que bien podría servir como señal del amor de un hombre que no muere, y como símbolo del dolor del hombre que perdura para siempre. Y en todo el mundo no había otro bronce salvo el bronce de esta imagen.

Y tomó la imagen que había creado, y la colocó en un gran horno, y la prendió fuego.

Y del bronce de la imagen del Dolor que perdura por Siempre creó la imagen del Placer que resiste un momento.

Vincent, primer corto de Tim Burton

Vincent fue el primer cortometraje de Tim Burton como director, usando la técnica de stop-motion (que ha usado posteriormente en la Novia Cadáver, por ejemplo). La ambientación de esta primera obra da ya muchas pistas de por dónde iba a transcurrir su filmografía y sus demás expresiones artísticas, ya que el aire gótico y tenebroso del corto es típico del universo Burton.

Es característico en su obra que aparezca un personaje inadaptado e incomprendido por los demás, en este caso estaba basado en el propio Burton, que era un gran admirador de Vincent Price. Las poesías presentes en esta obra son de él mismo, y con un estilo que claramente recuerda a Allan Poe rinde homenaje a otro de sus héroes.

Para la realización del cortometraje contó con colaboración del propio Vincent Price para la narración y, a pesar de su magnífico resultado, Disney (empresa para la cual Burton trabajaba en 1984, cuando hizo el corto) no supo muy bien que hacer con él, así que fue presentado a varios festivales (en los cuales ganó varios premios), proyectado junto a la película Tex y, finalmente, incluirlo junto a Pesadilla antes de Navidad.

Se ve mejor en tamaño más grande.

La avaricia rompió el saco

Este vídeo me absorbió desde el principio. El formato es bastante sencillo, de apariencia inocente, y el hecho de tenerlo todo etiquetado con su nombre hace que parezca aún más un manual para aprender a leer, creando una apariencia infantil. Pero pronto se torna en una historia un poco más perversa y violenta, chocando mucho con el estilo de la imagen. Y por otra parte, la historia, en clave de fábula, consigue ir captando tu atención, para ver qué sucederá finalmente y cuál es la moraleja del asunto…

Espero que os guste.

Por cierto que el vídeo lo he visto en Elástico, es obra de Run Wrake, un artista inglés.

Ah, y no sé yo con qué se harían más ricos, si con las joyas o con la tinta

Regaré tus pétalos con lágrimas

Es curioso. Me considero testarudo y admito que las películas de amor no son lo mío. Pero lo cierto es que cuando presencio una tormenta me pongo bastante cursi. Será, tal vez, porque una historia, concretamente esta, surgió antes de una de mis tormentas y se quedó grabada en mi corazón sin remedio. Para siempre.

Este cortometraje español fue dirigido por Juan Carlos Marí y ganó el premio Goya al mejor cortometraje de animación en 2004.

Es una pena que no se emitan más cortometrajes habitualmente, tanto en la TV (sólo recuerdo los maratones de cortos del plus) como en las salas de cine. Con lo que cuesta ver una película (tanto en dinero como en sufrimiento, que estrenan cada bodrio…), creo que los cortos podrían tener cierta salida comercial emitiéndo uno o dos antes de una película, quizás sacrificando algún trailer (la insufrible publicidad, mensajes de «Eres un ladrón, que te conocemos» incluidos, dudo que la tocasen).

Rima Eletrés

En línea

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
ésas… ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día….
ésas… ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…, desengáñate,
¡así no te querrán!

Rima LIII de Gustavo Adolfo Bécquer.

Entrega

El concepto del que parte este corto de animación, Delivery, es muy interesante.

Si pudieses cambiar el mundo, ¿qué sería lo primero que harías?

Visto y robado de Milinkito.

El sueño de la razón produce monstruos

Goya es uno de los más importantes e internacionales artistas españoles. Aparte de sus cuadros destacables desde un punto de vista estrictaménte estético y técnico (artístico, vamos) tiene cuadros con destacada relevancia por su significado en la sociedad, como los de los fusilamientos del 3 de mayo de 1808, lo que hace que sean notables en la Historia del Arte.

También ha sido el mejor grabador español junto a Ribera .Su primera gran de serie de grabados tiene parte de este carácter social de su obra, Caprichos, a la que pertenece este grabado, es del final del siglo XVII (1797 – 1799), y refleja con ácida ironía los defectos de la sociedad de la época, crititando todo aquello que no le gusta: la educación, la religión, la nobleza, entre otros temas.

Este grabado en concreto representa la evasión que proporciona el sueño, dando acceso a un mundo onírico en el cual toda clase de seres son posibles, hasta los más grotescos, dando una gran libertad creativa al artista. En un principio iba a ser el principal de esta colección, pero acabó siendo el número 43. A pesar de ello quizás sea una de las obras de Goya más conocidas.